1. Proceso de la Comunicación Social.
La base de nuestra sociedad, ya sea llevándola a gran escala o en su nivel más básico, es la conversación. Ésta se refiere al fenómeno comunicacional que sucede por múltiples canales, lenguajes, señales y mensajes de alguna manera estructurados. Los intercambios verbales están, en su mayoría, estructurados, incluso ante el desorden, pues no son frases al azar simplemente soltadas al viento. Son dos los elementos que interfieren en este proceso. La actividad social regulada, que se entiende como el principio de cooperación, y la posesión de un objetivo común entre los locutores.
Dentro del principio de cooperación, resaltan tres características: la cantidad de información que hay que proporcionar, entendiéndose que no debe darse más de lo que se pide ni tampoco menos. La calidad de la información, que habla de que ésta debe ser veraz, sin dudas o posibilidades de ser falsa, ser comprobable. La relación que habla de no divagar, y por último el cómo, que no sólo habla de la manera en que el emisor, redundando, emite el mensaje, sino la forma en la que el receptor lo interpreta.
La conversación es la actividad guiada por los objetivos que una persona lleva a cabo respecto a otra. Dentro de una sociedad, todos actuamos siempre hacia los demás, nunca hacia nosotros mismos, pues somos seres naturalmente sociales. Esto se logra si, y sólo si, ambas partes de la conversación están dispuestas a charlar, si quieren charlar de lo mismo y por último, que tengan un objetivo similar. Dentro de una discusión, lo que se espera es que una de las partes adopte las ideas del otro.
La conversación es una conducta perfectamente planificada, incluso aunque a nosotros ya nos parezca natural, espontánea e instintiva. Hay muchas normas que seguimos a la hora de tener una conversación, incluso entre las más acaloradas. Estas normas son objeto de estudio al volverse parte de la base de la sociedad, normas como la secuencia, la co-ocurrencia y la sustitución. De esto, lo que más resalta es el principio del turno, tal vez la muestra más civilizada del hombre.
En teoría, los medios masivos de comunicación parecen importantes para el flujo de información, mientras que las relaciones interpersonales son importantes para el flujo de la influencia. Hoy en día, las relaciones economía/estado y estado/economía tienen la influencia, y los medios manejan la información que necesitamos oír. No sólo porque es la que ellos quieren que sepamos, sino porque es la que nosotros mismos exigimos. Incluso siendo nuestro sistema televisivo un monopolio, incluso cuando hablar de libertad de elección o diversidad es absurdo, seguimos teniendo el control de lo que vemos y de lo que no.
La persuasión se da no gracias a un sistema impuesto de creencias, sino a un cambio de percepciones. Se da un mensaje de acuerdo al público que lo va a recibir, nunca al revés. Ésta es la teoría perceptiva.
Como en todo modelo comunicacional, para la persuasión necesitamos a un emisor, a un mensaje y a un receptor. Ya hemos visto que el emisor debe estar orientado al receptor y que el receptor debe tener su atención en el receptor, pero ¿qué hay del mensaje? Se han efectuado numerosas investigaciones para analizar las variables del mensaje, entendiendo por éste características emotivas o racionales que inyecta tanto el emisor como el receptor, volver al mensaje como persuasivo y, finalmente, la estructura de éste.
La comunicación es simplemente el acto de transferir información de un lugar, persona o grupo a otro. Toda comunicación implica un emisor, un mensaje y un receptor. Esto puede parecer sencillo, pero la comunicación es en realidad un tema muy complejo.
La transmisión del mensaje del emisor al receptor puede verse afectada por una enorme variedad de cosas. Entre ellas, nuestras emociones, la situación cultural, el medio utilizado para comunicarnos e incluso nuestra ubicación. Esta complejidad es la razón por la que los empleadores de todo el mundo consideran tan deseables las buenas habilidades de comunicación: una comunicación precisa, eficaz y sin ambigüedades es, en realidad, extremadamente difícil.
1.1 Modelos para entender el proceso de la comunicación social y la
Publicidad.
Los modelos de la comunicación se refieren a aquellos esquemas teóricos del proceso de la comunicación , la cual están elaborados para facilitar su análisis y comprensión.
Un modelo de comunicación describe cómo interactúas con tus clientes y con el resto de consumidores. Cuando hablamos de modelos de comunicación, nos referimos a la forma de interactuar con distintas personas.
En muchos sentidos, los factores mentales y emocionales dictan la forma en que nos comunicamos con empleados, socios comerciales, consumidores y clientes potenciales.
Aunque es importante ofrecer productos y servicios de calidad, debes que seguir unos consejos de marketing que den prioridad al cliente.. Debes hacer saber al cliente que es importante para tu empresa. De lo contrario, tendrás dificultades para generar clientes potenciales..
Cada cliente es diferente, y no todos van a estar dispuestos a realizar una compra la primera vez que interactúen contigo. Por ejemplo, es posible que desees disponer de diferentes estrategias de comunicación para las distintas fases del embudo de marketing, ya que requieren diversas habilidades de comunicación.
Modelos de comunicación interactivos se refiere a los modelos interactivos de comunicación. Un modelo de interacción retrata el contexto entre una comunicación bidireccional en la que hay un feedback por parte del receptor.
Sin embargo, los comentarios no son necesariamente simultáneos. Puede pasar mucho tiempo hasta que el receptor envíe la respuesta al remitente original.
Como resultado, algunas personas pueden sentir que están en un modelo lineal de comunicación porque tardan mucho en recibir respuesta. Los modelos interactivos son importantes porque ofrecen al receptor la oportunidad de influir en lo que el emisor podría decir a continuación.
En última instancia, debes reflexionar detenidamente sobre tu proceso de comunicación, ya que de él depende tu capacidad para conectar con tus clientes.
Dado que los clientes tienen depositadas grandes expectativas en el entorno actual, necesitas desarrollar una relación sólida con ellos si quieres aumentar tu tasa de conversión.
¿Qué tipos de modelos diferenciamos?
Dentro de los modelos de comunicación diferenciamos entre el modelo:
• Dinámico. Este modelo pretende que la relación del individuo con el medio ambiente sea la más idónea posible. Por ello, en este modelo intervienen elementos emocionales y sensibles en el proceso comunicativo.
• Lineal. Este tipo de modelo es el convencional que todos conocemos, y que está compuesto por emisor, receptor, canal, un mensaje y un código que debe de ser entendido y decodificado por el receptor.
• Interactivo. Sigue el modelo lineal, pero sólo replica dos veces respuesta. Es decir, no se trata de un intercambio constante de ideas. Si no más bien, de una única información. Este modelo se puede entender mejor si pensamos cuando recibimos un email, por ejemplo. Esa persona que nos envía un reporte, sólo busca una conformación, una única respuesta.
• Transaccional. Podríamos decir que es parecido al modelo lineal. La diferencia es que en él, el receptor se hace múltiples veces partícipe en el proceso y juega también en diferentes momentos el papel de emisor, por lo que se produce una transacción de ideas contante entre ambos.
Entre las principales de características de los modelos de comunicación podemos destacar:
1. Crean la base de una comunicación estandarizada. Esto es crear un sistema de comunicación que básico que logrará grandes resultados.
2. Garantiza la eficacia del proceso de comunicación, ya que el mensaje llega de forma clara y sencilla.
3. Simplifica y explica el mecanismo del proceso comunicativo.
4. Evolucionan de acuerdo a las investigaciones sociales y comunitarias que van desarrollándose. Por lo que se van adaptando a los nuevos contextos socio-culturales.
Quienes son los que forman parte del proceso de la publicidad: Son tres los agentes principales que intervienen. Por un lado, nos encontramos a los anunciantes. Sin ellos no existiría la publicidad, ya que son las personas o empresas que inician el proceso. Los anunciantes acuden a expertos de la comunicación, puesto que necesitan realizar una campaña o requieren una identidad visual, promocionar su empresa, un producto o determinados servicios.
Las agencias de marketing son las organizaciones que se encargan de planificar y delimitar las estrategias. Son profesionales que saben cómo se hace publicidad y los anunciantes recurren a ellas.
En el último eslabón de esta cadena están los medios de comunicación, cuya programación y plataformas sirven como soportes para difundir la publicidad que han encargado los anunciantes y han realizado las agencias. Tradicionalmente, los medios vienen siendo las cadenas de televisión, emisoras de radio, prensa y empresas de publicidad exterior. Pero desde hace más de dos décadas que irrumpió el medio Internet, este gana progresivamente terreno a los llamados medios convencionales.
El proceso de publicidad se inicia por los anunciantes, particulares o empresas que necesitan encargar, por ejemplo, un anuncio de televisión buscan una agencia especializada en ello. Las empresas deben definir qué es lo que quieren publicitar y elaborar un documento en el que indiquen a las agencias qué desean conseguir. Este documento se denomina, en el argot publicitario, briefing.
Para realizar una campaña efectiva, existen varias formas de definir el proceso, pero se puede resumir en cuatro fases, en las que intervienen unos u otros agentes. Es importante que las empresas se involucren en el proceso y la relación con la agencia sea constante, ya que, en muchas ocasiones, el éxito depende de ello.
En la etapa inicial en la que se reúnen el anunciante y la agencia para trabajar juntos. Como te explicamos antes, el anunciante deberá aportar la información necesaria recogida en el briefing. Una vez recogidos los datos, se negocia el presupuesto a invertir y se deciden los medios y soportes a utilizar para mostrar la campaña y el tono y estilo del mensaje publicitario. Es muy común que se decida una característica concreta de la marca, del producto o del servicio que se va a publicitar.
1.1.1 Conceptos de Emisor, Receptor, Código, Mensaje y Canal.
Emisor: Entendemos por emisor a una de las dos partes esenciales y formante de todo proceso comunicativo junto al receptor. El emisor es aquel que envía un mensaje en un código apropiado para ser adecuadamente recibido y comprendido por el receptor, dando forma así al proceso comunicativo que puede suceder de diversas e infinitas maneras.
La tarea del emisor en el proceso de comunicación es quizás la más importante ya que es su responsabilidad establecer un código significativo para el emisor, así como también establecer la información a enviar y asegurarse de que la transmisión de esa información se dé por los canales apropiados a fin de obtener los mejores resultados. Si bien este sistema parece complejo, es lo que sucede en diversos niveles que van desde los más simples a los más complicados, siempre que se comunique algún tipo de información o dato.
En este proceso de comunicación, uno de los elementos más importantes a establecer es el lenguaje ya que para que el mensaje sea propiamente comprendido y recibido, el emisor debe preocuparse por convertirlo en algo comprensible para el receptor. Es relevante señalar que cuando hablamos de lenguaje estamos hablando de numerosos soportes comunicativos además de lo que puede ser un idioma hablado: los gestos, los movimientos corporales, las señas y otros elementos también son lenguajes de comunicación voluntaria e involuntaria. Al mismo tiempo, el mensaje puede ser enviado por el emisor de manera oral, escrita o virtual dependiendo de la situación.
Receptor: En términos generales, se designa con el término de receptor al equipo o persona cuya principal función es la de recibir. La recepción puede ser lisa y llanamente de un paquete, una carta, o cualquier otro material que se quiera hacer llegar a una persona, o bien puede tratarse de una recepción un poco más sofisticada como en el caso de una señal, un código o un mensaje, entre otros, las cuales provienen de un transmisor.
Instancias del proceso de comunicación, el receptor supone uno de los roles fundamentales dentro del mismo y que sin el sería imposible que la comunicación logre su efecto, porque no habría ningún depositario del mensaje que se quiere o necesita transmitir. El mencionado proceso supone un emisor y receptor. El primero generará un mensaje que será transmitido por un medio o canal, luego este mensaje, una vez en destino, será decodificado produciendo determinados y concretos efectos, uno de los cuales será el de responder, enviar una respuesta al emisor, que en términos técnicos se denomina como feedback, en tanto, el proceso tiene lugar en un contexto y en una situación particular.
Si bien el rol y las presencias tanto del receptor como del emisor resultan imprescindibles, el receptor es quien tendrá la responsabilidad de cerrar el proceso a través de la devolución o respuesta que emita con destino al emisor.
Código: El código es un conjunto de signos y reglas. El código que se emplea en un acto de comunicación debe ser común para el emisor y el receptor a fin de que la comunicación sea eficaz. El emisor codifica la información y el receptor se encarga de decodificarla.
Hay muchos tipos de códigos, usualmente se habla del lenguaje escrito y del lenguaje oral. Si bien estos son los ejemplos más común porque forman parte de la cotidianidad de las personas, también hay que considerar que este es un tema mucho más amplio.
En la música está la notación musical, que permite mostrar las notas. En cuanto al sistema social se emplea un código jurídico y penal, la finalidad de estos es la de mantener un orden en la convivencia.
Un código se relaciona con todos los elementos que caracterizan al sistema comunicativo, sin su utilización no podría llevarse a cabo esta interacción. Cuando se transmite un mensaje debe descifrarse mediante la implementación de un código en común, de esta manera ambas partes podrán comunicarse plenamente.
Quizás el ejemplo más común es el lenguaje verbal, a este pertenecen varios idiomas que comparten similitudes pero también hay diferencias. Hay varias clases de comunicación en las que se puede identificar que se está empleando un código en particular, por ejemplo el código Morse.
También hay que considerar que este puede ser un conjunto de normas sistematizadas, de acuerdo a como se ordenen y se presentan se estará enviando un mensaje. Está el caso del uso de un código civil y el código penal en cada nación.
Mensaje: Podemos considerar el mensaje como la expresión escrita, verbal o no-verbal de una idea, un sentimiento o una emoción relativa a un referente real o abstracto, utilizando, para ello, un código común para las personas que participan en el acto comunicativo.
El mensaje es La expresión de las ideas, de una forma determinada y mediante el empleo de un código. Este código realiza la función de transferir el contenido de la información de un sistema emisor a un sistema receptor, gracias a una transformación determinada, mediante un mensaje.
Canal: El canal de comunicación es el medio por el cual se transfiere el mensaje entre el emisor y el receptor. Existen diferentes canales, por ejemplo el aire en una comunicación oral, el escrito, soportes visuales, etc. También se consideran canales de comunicación un teléfono, el papel, la televisión, un email.
1.1.2 Modelo de Shannon y Weaverm, de Jakobson y Modelo de
Berlo.
El modelo de Shannon y Weaver es un modelo físico de las comunicaciones radiales y telefónicas. Desde entonces en el vocabulario de la comunicación aparecieron conceptos como entropía, redundancia, bit, capacidad de canal, ruido y feedback.
En este modelo se encuentran elementos como:
1. Mensaje: de donde proviene la información.
2. Señal: quien envía la información
3. Dispositivo por donde se envía: Aquí aparece la fuente de ruido
4. Señal recibida : quien recibe la información
5. Mensaje destinado: que se hace con esa información, si se transmite o envía a otra persona.
Ya que cada una de las funciones del lenguaje se corresponde con uno de lo factores de la comunicación. Los factores son los elementos que intervienen en todo proceso de comunicación. Jakobson tiene en cuenta los siguientes:
Emisor: el emisor es el elemento que transmite el mensaje. Puede ser una persona, una institución, un medio de comunicación, un objeto, etc.
Receptor: el receptor es el destinatario, la persona o personas que reciben el mensaje y lo interpretan.
Mensaje: el mensaje es la información que es transmitida.
Canal: el canal o contacto es el vehículo por el que se transmite el mensaje. Puede ser natural.
Código: el código está compuesto por un conjunto de signos y reglas que permiten la elaboración del mensaje. El emisor y el receptor tienen que compartir un mismo código para que el mensaje se transmita correctamente, es decir, que el receptor pueda descodificar la información codificada por el emisor.
Contexto: el contexto es la situación que rodea al acto de comunicación. En el influyen tanto las circunstancias lingüísticas como las extralingüísticas.
David Berlo (1960) propuso un modelo que enfatiza cómo los atributos de los cuatro elementos principales (fuente, mensaje, canal y receptor) afectan a la comunicación. Este modelo de FMCR resuelve algunos de los problemas del modelo de Shannon y Weaver.
El modelo de Berlo también especifica la necesidad de decodificadores y codificadores en el proceso comunicativo. El codificador es responsable de expresar el propósito principal en forma de mensaje. En situaciones cara a cara, la función del codificador es realizada por los mecanismos vocales, sistemas musculares y otros artefactos como la apariencia, vestimenta, y ambiente que produce.
El modelo de Berlo también describe algunos factores personales que podrían afectar el proceso comunicativo. Estos elementos son las habilidades comunicadoras, actitudes, conocimiento, sistemas sociales y ambiente cultural de tanto como la fuente como el receptor.
Los elementos que conforman el modelo Berlo son:
Fuente: Puede ser una persona o un grupo de personas. Es la creadora del mensaje y tiene una intención. Es decir, tiene una razón para querer comunicarse.
Mensaje: Es la traducción de ideas en un código simbólico, es decir, un sistema conocido por la fuente y el receptor.
Canal: Es el medio por el cual el mensaje es transmitido. Aquí encontraremos a los cinco sentidos humanos.
Receptor: Es quien decodifica el mensaje y, al igual que la fuente, puede ser una persona o un grupo de personas.
1.1.2 Modelo de Scharamm y Modelo de Bormann.
Modelo Scharamm: Este modelo corresponde al proceso comunicativo de los medios de comunicación de masas, que se conoce como “Tuba de Schramm”, desarrollado en la década de los setenta. El emisor (fuente) recoge unos hechos concretos de la sociedad, los descodifica, los interpreta y, por último, los codifica en forma de noticia, que será distribuida a un público masivo gracias a los medios de comunicación. El mensaje será recibido por muchos receptores (destino), que descodificarán la noticia y la interpretarán según su parecer y, además, la comentarán y desarrollarán con el grupo social de su entorno. El receptor podrá contestar al mensaje del emisor, ya sea con un nuevo mensaje codificado (retroalimentación inferida) o con alguna acción.
Este modelo presenta una teoría sobre la comunicación colectiva basada en el siguiente proceso: Entre la multiplicidad de mensajes que un receptor recibe al día, éste selecciona aquellos que menos esfuerzo le ocasionan para descodificarlo, los que más llaman su atención, los que responden a sus necesidades de personalidad y los que respetan las normas y valores de su grupo social.
Modelo Bormann: La teoría de la convergencia simbólica ( SCT ) es una teoría de la comunicación desarrollada por Ernest Bormann que propone que la celebración de fantasías en común transforma colecciones de individuos en grupos cohesivos. SCT ofrece una explicación de la apariencia de la cohesión de un grupo, que consiste en emociones, motivos y significados compartidos. A través de SCT, las personas pueden construir una comunidad o una conciencia de grupo que se fortalece si comparten un grupo de temas de fantasía.
SCT tiene una estructura de tres partes:
Elucidación de las formas recurrentes de comunicación involucradas en una conciencia grupal compartida.
Ilustración de por qué la conciencia de grupo comienza, se eleva y se mantiene.
Explicación del proceso de cómo un individuo comienza a compartir (o deja de compartir) una realidad simbólica común.
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